Seguros del hogar. Pólizas y coberturas

Tipos de pólizas a contratar, coberturas de cada seguro

Básicos, multirriesgo, amortización de hipoteca

Quizás es en buen momento para echar un vistazo a nuestro seguro del hogar o contratar una póliza. Ya que nunca es mal momento: para revisar como protegemos nuestra casa y a nuestros seres queridos.

Ya sea para contratar una nueva póliza, por un día nos sucede algo grave, o porque, quizás, revisando la que tenemos, nos podemos ahorrar un buen dinero al ajustar las coberturas de la póliza que tenemos ya contrata a nuestras necesidades reales. Ya que solemos sobre-asegurar el continente y a infra-asegurar el contenido.

El continente es todo lo que está anclado a la casa: la estructura, paredes, techos, suelos, etc.

Y el contenido son los objetos móviles: desde los electrodomésticos, hasta los ordenadores y las gafas de leer. Debería cubrir la reposición de esos bienes, estropeados, perdidos, robados, etc.

También hay que tener en cuenta otros 2 términos: la responsabilidad civil y la defensa jurídica.

La responsabilidad civil (RC) sería como el seguro a terceros en un coche. Nuestro seguro pagaría los daños que los habitantes de la casa ocasionen a otras personas. Incluida nuestra mascota o si nuestro hijo rompe un cristal en la calle con el balón, con el patinete, con la bici.

Y la defensa jurídica que es un servicio de abogados, para reclamar a otras personas los daños que nos han ocasionado a nosotros.

El seguro de Hogar no es obligatorio, excepto al contratar una hipoteca, que te verás obligado a asegurar el continente contra incendio.

Y ligada a la hipoteca existe otro seguro de “amortización de hipoteca” por si la casa se destruye o el hipotecado fallece o queda incapacitado para trabajar. Con este seguro la hipoteca queda pagada. En realidad, es un “seguro de vida” donde la aseguradora abona al banco el valor actual de la hipoteca y ésta quedaría saldada.

Un buen seguro del hogar es muy recomendable. Es la herramienta que protege la casa cuando hay algún siniestro que la estropee o destruya (el continente), lo que hay en ella (el contenido), la responsabilidad civil (las que líen sus habitantes, tanto dentro como fuera de la vivienda) y tienes defensa jurídica (frente a lo que otros le puedan hacer a tu casa).

Tipos de póliza que podemos contratar:

dependiendo del uso y destino de la vivienda y de si somos los propietarios o los inquilinos.

  • Si somos los propietarios y se trata de nuestro domicilio habitual, lo más lógico es contratar un seguro que proteja la vivienda al máximo. Muchas coberturas y del importe necesario. “un multirriego
  • Si la vivienda es nuestra y está alquilada entonces será aún más necesario el servicio de “asistencia en el hogar” para dar soluciones rápidas a nuestro inquilino. Pero no cubriremos sus enseres o si se deja las llaves dentro y la responsabilidad civil de lo que ocurra en su vivienda ya que será cosa de él. Mientras que la defensa jurídica contra lo que el arrendatario nos pueda estropear o si nos deja de pagar (hay pólizas contra el impago de rentas) será importante.
  • Y si vivimos de inquilinos debemos únicamente preocuparnos de: nuestra responsabilidad civil y de proteger nuestros muebles y enseres y no aseguraremos ni el continente ni el contenido del propietario.

Los problemas que nos soluciona el tener un seguro. Normalmente las compañías te ofrecen o el Seguro Básico o el Multirriesgo.

El Seguro de Hogar Básico te cubre:

  • Daños que son consecuencia de un incendio, de una inundación y de un robo, (pero no de hurto).
  • Rotura de cristales.
  • Asistencia en el hogar.
  • Rotura de cristales.

En este tipo de productos hay veces que existen limitaciones a las coberturas de algunos daños.

Por ejemplo, es habitual que en caso de inundación una póliza básica no se haga cargo de la reparación de las tuberías, o no se repare una vitrocerámica rota.

A veces hay un seguro Intermedio que extienden la básica e incluyen:

Daños estéticos, amplían la garantía de defensa jurídica y ofrecen una asistencia en el hogar más completa. Pueden proteger: objetos de valor especial o si tienes una mascota.

Y ya el seguro completo o “Multirriesgo” que añade:

Reparación de electrodomésticos (NOTA: Sale más rentable que la de las compañías distribuidoras de electricidad) (OTRA NOTA: Sale más barato contratar el mantenimiento de la caldera con el servicio de asistencia de la marca de la caldera que incluir este servicio en la factura del gas)

Mantenimiento de equipos informáticos.

Además, pueden protegerte fuera de tu casa, ya que incluyen el hurto o el atraco en la vía pública. (NOTA: En un robo hay violencia o intimidación si no es un hurto).

Añaden a la “asistencia en el hogar” algunas horas de bricolaje al año. La protección del jardín, si tienes. Etc.

Los datos necesitamos aportar para calcular tu prima de seguro:

Ten a mano los documentos como las escrituras de tu casa o los datos catastrales que viene en el recibo del IBI o los puedes conseguir entrando en la página web del catastro.

Te preguntarán: los metros cuadrados que tiene tu piso, el año exacto en el que se construyó tu edificio, etc.

El Valor del continente:

Te pedirán que elijas entre un valor total o una suma predeterminada independiente.

De la cantidad que declares dependerá el importe de la prima y la indemnización que recibirás en caso de siniestro.

El valor del continente no será el mismo que cuando compraste la casa ni el que tendrá si la vendes.

Es el coste que supone arreglarla sin contar el valor de suelo porque es un concepto que no se puede asegurar y pase lo que pase, mantiene su valor y seguirá siendo tuyo.

En el seguro de Hogar para el continente existen 2 modalidades distintas:

Valor total: Protege toda la estructura y en caso de destrucción total, cubre la totalidad del coste de reparación.

A primer riesgo: Calcula un valor estimado del continente. De esta forma, las indemnizaciones se valorarán en función de la cantidad máxima que se fije en el contrato.

Las aseguradoras calculan este valor multiplicando los metros cuadrados de la superficie construida por el coste medio que tiene la reconstrucción de una que tiene unas características parecidas. A esto añaden el tipo de vivienda, la calidad de la construcción y sus materiales, la zona geográfica y otras superficies como el garaje o el trastero.

El Valor del contenido:

Una de las cosas más útiles para que puedas calcular el valor del contenido de tu vivienda es hacer un inventario donde incluyas todos los muebles, electrodomésticos, aparatos electrónicos, menaje del hogar, ropa, material deportivo y libros, entre otros. Eso sí, debes tener en cuenta que, con el paso del tiempo, el contenido puede variar y por ello, es importante informar de las nuevas adquisiciones.

También puedes incluir: los animales de compañía, los objetos de uso profesional y aquellos que tengan un elevado valor.

En este caso, la compañía puede enviar un perito para que los evalúe y, además, te preguntarás si tienes pensado guardarlos en una caja fuerte. No en vano, la existencia de este elemento está valorada positivamente y suele ser un requisito exigido para cubrir este tipo de objetos.

Coberturas típicas:

 Responsabilidad Civil:  nosotros mojamos, quemamos, 150.000 € / 300.000 €.

Defensa jurídica: Te ayudan en la reclamación de siniestros que te han ocasionado pero puede incluir el asesoramiento jurídico si te despiden del trabajo.

Mascotas: destrozos ocasionados a terceros.

Accidentes domésticos.

Daños eléctricos: apagón, subida de tensión.

Fontanería: te cubre los daños ocasionados, pero no la avería.

Robos fuera de casa: Robos hay empleo de fuerza o de intimidación si no es un hurto.

Bricolaje. Horas de un manitas.

Pantallas de móvil.

Persianas, paso del tiempo.   Km/h del viento. Lluvia.

Electrodomésticos.  Reparación de los electrodomésticos de “gama blanca” (nevera, lavadora, horno) pero 7 ó 10 años amortizado. Escape de agua no lo cubre.

Alejandro Mazón

Tu agente inmobiliario en Castro

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